“Fue un plan calculado para apoderarse del país”: PRI Nacional denuncia la estrategia de López Obrador para desmantelar la democracia

La dirigencia del partido alerta que la llamada “reforma electoral” es el último paso hacia una dictadura moderna, consumando el sometimiento de los poderes y el debilitamiento de la defensa ciudadana.

El PRI afirma que el sexenio pasado fue una estrategia para: 1) Controlar el Congreso, 2) Someter a la Corte y debilitar la Ley de Amparo (última defensa ciudadana), y 3) Ir por el INE. La “reforma electoral” no es democracia; es un golpe a las instituciones y un paso más hacia una dictadura moderna. ¡El PRI defiende a México de la concentración del poder! #PRI #DefensaDeLaDemocracia #INE #Contrapesos

El PRI Nacional emitió un contundente pronunciamiento en el que denunció que las acciones emprendidas por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y su movimiento durante el sexenio pasado no fueron producto de la casualidad o la coincidencia, sino parte de un “plan calculado para concentrar el poder y apoderarse del país”. La dirigencia del partido advirtió que la estrategia se desarrolló de manera escalonada, buscando desmantelar sistemáticamente los contrapesos democráticos y apagar las voces disidentes. Este proceso, afirman, comenzó con el control absoluto del Congreso, convirtiendo al Poder Legislativo en una mera oficialía de partes para el Ejecutivo, anulando el debate y la pluralidad.

El partido señaló que, tras controlar el Poder Legislativo, el siguiente objetivo fue el Poder Judicial, con el fin de consolidar la hegemonía del proyecto político. Denunciaron que el gobierno en turno se dedicó a someter a la Corte y, de manera paralela, a debilitar la Ley de Amparo, la cual representa uno de los últimos y más importantes recursos de defensa que tiene la ciudadanía frente a los abusos del poder. Esta erosión de las herramientas jurídicas evidencia una intención clara de dejar a los ciudadanos en un estado de indefensión, vulnerando el Estado de Derecho en aras de consolidar una autoridad sin límites.

Finalmente, el PRI Nacional alertó que el objetivo culminante y definitivo de esta estrategia se centra ahora en el Instituto Nacional Electoral (INE), a través de la mal llamada “reforma electoral”. El partido fue enfático al señalar que esta iniciativa no busca, bajo ninguna circunstancia, fortalecer la democracia mexicana, sino que constituye un golpe directo y frontal a las instituciones que garantizan elecciones limpias y transparentes. La dirigencia concluyó que este movimiento es un paso más hacia la consolidación de una “dictadura moderna, disfrazada de justicia social”, llamando a la sociedad civil y a las fuerzas políticas de oposición a defender con unidad y firmeza los últimos pilares de la República.

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