¡Patrimonio imposible! El PRI Nacional señala que hoy es “casi imposible” para los jóvenes comprar una casa, en contraste con la certeza que tenían sus padres
El Partido Contrapone el Legado de los Programas de Vivienda Social de Antaño con la Actualidad, Marcada por Altos Precios, Salarios Insuficientes y Gran Incertidumbre
El PRI Nacional emitió un posicionamiento enérgico sobre la creciente crisis de acceso a la vivienda para las nuevas generaciones, estableciendo un claro contraste histórico con el pasado. El partido recordó a los ciudadanos que, en décadas anteriores, sus padres “se pudieron comprar una casa cuando gobernaba el PRI,” algo que hoy en día se ha vuelto “casi imposible”. Esta narrativa busca resaltar la estabilidad y las condiciones económicas y sociales que permitían el acceso al patrimonio familiar, frente a la precariedad actual en el mercado inmobiliario.
El PRI fundamentó su señalamiento en la percepción social. De acuerdo con estudios recientes, siete de cada diez mexicanos consideran que en la actualidad es más difícil para las personas de su edad comprar o arrendar una vivienda que para la generación de sus padres. El partido atribuye esta situación a la falta de políticas públicas efectivas para el sector, señalando que la combinación de altos precios de las propiedades y tasas de interés elevadas se ha convertido en una barrera infranqueable para la mayoría de los jóvenes.
La dirigencia nacional del partido recordó que en las décadas de los setenta y ochenta, bajo gobiernos priistas, se establecieron instituciones públicas como el Infonavit (creado en 1972) y el Fovi, que fueron fundamentales para la dotación de vivienda y el desarrollo de un sistema financiero crediticio para los trabajadores asalariados. Programas como estos, que impulsaron la vivienda social en propiedad, generaron una importante contribución al parque habitacional y facilitaron que los padres de la generación actual pudieran acceder a su patrimonio.
En contraste, el PRI destacó que la generación actual, a pesar de aspirar a ser dueña de su propio hogar (76% de los encuestados), se siente insegura de lograrlo (68%). Las barreras son estructurales: los bajos salarios y el alto costo de la vivienda han provocado que los jóvenes retrasen su patrimonio, obligando a la generación millennial y generación Z a prolongar su vida laboral y a destinar una porción desproporcionada de sus ingresos al pago de renta.
Finalmente, el PRI Nacional concluyó su llamado a la reflexión exigiendo al gobierno federal un cambio de rumbo estratégico. El partido urgió a implementar soluciones que hagan la vivienda más accesible para los jóvenes, proponiendo la necesidad de una política nacional que priorice la vivienda asequible y que devuelva a las nuevas generaciones la certeza y la tranquilidad de construir un futuro con patrimonio propio, tal como lo pudieron hacer sus padres.




Publicar comentario