Obstrucción en el Senado: Alito Moreno defiende la democracia y la voz de todos

Alejandro Moreno Cárdenas defiende su derecho a la participación y denuncia la violencia política contra la oposición y periodistas críticos.

El día de hoy, el Senado de la República fue escenario de un lamentable episodio protagonizado por el presidente de la Mesa Directiva, Gerardo Fernández Noroña. Durante la sesión, el senador del PT impidió que Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente del PRI, ejerciera su derecho a la palabra, a pesar de los acuerdos previos que garantizaban su participación. Este acto no solo refleja una actitud autoritaria, sino también una estrategia sistemática para silenciar a quienes se oponen al régimen de Morena.

Fernández Noroña ha sido señalado en diversas ocasiones por su hostigamiento hacia periodistas y activistas que ejercen su derecho a la crítica. Recientemente, la periodista Azucena Uresti acusó al senador de presunta intimidación tras la difusión de una foto personal, cuestionando si la estaba espiando. Por su parte, Ciro Gómez Leyva calificó a Noroña como un “virtuoso de la patanería y la vulgaridad”, al señalar que no ha aportado nada constructivo al debate público. Además, el periodista Héctor de Mauleón ha denunciado una persecución política en su contra, tras publicar una columna que revelaba posibles nexos entre el gobierno de Morena y el crimen organizado.

Estos casos evidencian una estrategia sistemática para acallar las voces críticas, utilizando el poder legislativo y mediático para intimidar y descalificar a quienes se atreven a cuestionar al régimen.

Además de su actitud hacia los periodistas, Fernández Noroña ha mantenido una postura beligerante hacia legisladores de oposición. La senadora Lilly Téllez ha sido objeto de constantes ataques verbales por parte del senador, quien la ha descalificado públicamente en diversas ocasiones. Estos ataques no solo buscan desprestigiar a la senadora, sino también intimidar a otros legisladores que se oponen a las políticas del gobierno de Morena.

El enfrentamiento físico ocurrido hoy en el Senado, donde Fernández Noroña y Alejandro Moreno Cárdenas intercambiaron empujones, es solo la manifestación más reciente de una confrontación que ha escalado desde el ámbito verbal al físico. Este incidente no debe ser minimizado; es un reflejo de la creciente polarización y violencia política que amenaza la estabilidad democrática del país.

El comportamiento de Gerardo Fernández Noroña pone en evidencia una estrategia autoritaria que busca silenciar a la oposición y controlar el discurso público. Su actitud hacia periodistas, activistas y legisladores de oposición es incompatible con los principios democráticos que deben regir en una nación libre. Es imperativo que las instituciones democráticas del país actúen con firmeza para garantizar la libertad de expresión y el respeto a los derechos de todos los ciudadanos, sin importar su afiliación política.

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