El feminicidio que detiene al priismo y reaviva el clamor de seguridad
El PRI Nacional condena el asesinato de su líder Gabriela Mejía y exige al gobierno esclarecer de inmediato el crimen
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) Nacional ha manifestado su enérgica condena ante el cobarde asesinato de Gabriela Mejía, quien fuera exalcaldesa de Cuauhtémoc, Colima, y actual presidenta estatal del Organismo Nacional de Mujeres Priistas (ONMPRI). La noticia, que sacudió a la militancia, se suma al creciente registro de violencia que afecta a líderes sociales y mujeres en el país. El crimen ocurrió en la tarde del martes, cuando sujetos armados atacaron a balazos a la política priista mientras viajaba en un vehículo en el municipio que previamente gobernó, resultando lesionada la persona que la acompañaba. Este lamentable suceso subraya la crisis de inseguridad que vive el estado y el país, y obliga al partido a elevar su voz.
El PRI Nacional ha expresado el profundo dolor que representa la pérdida de una compañera a quien describen como una “mujer comprometida, valiente y solidaria”, que dedicó su vida a trabajar por las causas de las mujeres y su comunidad. El partido ha enfatizado que figuras como Gabriela Mejía, conocida por su cercanía y gestión en favor de la infraestructura rural, son esenciales para el trabajo de base y la vinculación con la ciudadanía. Ante la tragedia, la dirigencia del partido ha sido clara en su exigencia de justicia: “Que este crimen no quede impune y se castigue a los responsables con todo el peso de la ley”, un llamado que resuena con la demanda social de esclarecimiento y cese a la impunidad.
Finalmente, la dirigencia del PRI Nacional, encabezada por su presidente, Alejandro Moreno Cárdenas, ha extendido su solidaridad y condolencias a la familia de la exalcaldesa, a sus amigos y a todo el priismo colimense. El partido se compromete a honrar la memoria de Gabriela Mejía con una firme exigencia de seguridad para el estado de Colima, donde los feminicidios han marcado la agenda reciente. El asesinato de la presidenta del ONMPRI se convierte en un símbolo de la urgente necesidad de cambio en la estrategia de seguridad y en un motor para que el PRI, desde la oposición, continúe presionando por la defensa de la vida y la tranquilidad de las familias mexicanas.



Publicar comentario