El PRI Nacional cierra filas en defensa de la Constitución: “En 2024 hubo una elección, no una revolución”
La dirigencia nacional respalda el análisis de Carolina Viggiano sobre el vaciamiento institucional y advierte que la mayoría legislativa de Morena no es un mandato para destruir el pacto social.
En un firme posicionamiento institucional este 4 de febrero de 2026, el PRI Nacional respaldó la tesis constitucional de su secretaria general y senadora, Carolina Viggiano Austria, quien advirtió que los resultados electorales de 2024 otorgaron legitimidad para gobernar, pero de ninguna manera una autorización para desbordar los límites de la Carta Magna. La dirigencia nacional coincidió en que la Constitución de 1917 no nació para facilitar la gestión del Ejecutivo, sino para contenerla y proteger los derechos ciudadanos frente a la tentación de la concentración absoluta del poder. Para el priismo, ignorar esta esencia democrática representa un peligro latente que busca transformar la norma fundamental en una simple coartada para decisiones autoritarias ya tomadas.
El partido denunció que la sobrerrepresentación legislativa construida por el oficialismo no fue un proceso técnico, sino una operación política deliberada para violentar el sentido de la representación democrática. Alejandro Moreno y la dirigencia nacional subrayaron que, con poco más de la mitad de los votos, Morena fabricó una mayoría artificial que ignora los topes constitucionales, pretendiendo sustituir la voluntad del pacto social con la retórica de las plazas. El PRI puntualizó que confundir una victoria electoral con un “mandato constituyente” es un error histórico que degrada la democracia hasta volverla irreconocible, vaciando de contenido a las instituciones que equilibran las fuerzas políticas del país.
La dirigencia nacional alertó sobre el ritmo frenético de modificaciones a la Carta Magna, señalando que desde 2018 se han reformado 106 artículos, lo que equivale a casi el 70% del texto constitucional impulsado por la mayoría oficialista. Para el PRI, este tratamiento de la Constitución como un instrumento ajustable a la conveniencia del poder transitorio es el mayor riesgo para la estabilidad de la República. El partido manifestó que defender la vigencia del texto de 1917 no es aferrarse al pasado, sino proteger la capacidad de transformar la realidad nacional sin traicionar el Estado de derecho ni la justicia social que le dio origen hace 109 años.
En respaldo a la columna de Viggiano, el PRI Nacional enfatizó que el mayor peligro no es la derogación formal de la ley, sino su vaciamiento retórico, donde la legalidad solo existe en el papel mientras el poder opera sin frenos reales. La dirigencia denunció que el oficialismo confunde mayoría con permiso absoluto, lo que ha llevado a una degradación sistemática de la división de poderes. Ante este escenario, el partido hizo un llamado a la ciudadanía y a sus cuadros políticos para actuar con patriotismo y dignidad, asegurando que callar frente al desmantelamiento de las instituciones sería una cobardía que México no puede permitirse en este momento crítico de su historia.
Finalmente, el PRI reafirmó su compromiso de ser un “feroz opositor” y un guardián de la democracia misma, utilizando todos los recursos legales y políticos para frenar los retrocesos que pretende imponer el régimen. Alejandro Moreno manifestó que el orgullo de ser priista en 2026 radica en la defensa incondicional de la Constitución como el único límite real frente a la tiranía y el desorden. Con este respaldo a su secretaria general, el priismo concluyó que seguirá dando la batalla por un México donde la ley sea la norma y no la voluntad caprichosa de un gobierno que pretende estar por encima de los derechos fundamentales de todos los mexicanos.




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