“El PRI se planta firme: Morena debe responder por su alianza con el crimen”
Alejandro Moreno asegura que callar ante esta realidad es traicionar al país, y que Morena tendrá que rendir cuentas.
El presidente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, lanzó un nuevo y contundente señalamiento: Morena ha guardado silencio ante el crecimiento del poder criminal, y ese silencio se ha convertido en traición a México. Según Moreno, no basta con negar los hechos o prometer cambios: “Morena debe rendir cuentas por su alianza tácita con los cárteles que hoy controlan territorios, amenazan comunidades y reclutan impunemente a miles de mexicanos”.
Reclutamiento criminal: una realidad que el gobierno ha permitido
En diversas regiones del país, el narcotráfico no solo controla rutas y economías locales, sino también vidas humanas. Recluta jóvenes, niñas y niños, migrantes, campesinos y hasta mujeres jefas de familia, aprovechándose de la pobreza, el miedo y el abandono estatal.
Grupos como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel de Sinaloa, Los Ardillos, La Familia Michoacana y el Cártel del Noreste emplean métodos que incluyen intimidación, extorsión, secuestro y “ofertas laborales” forzadas para incorporar a personas a sus filas. En estados como Guerrero, Zacatecas, Chiapas o Michoacán, los reportes de familias desplazadas por negarse a colaborar con el narco son cada vez más frecuentes.
“¿Dónde está el gobierno de Morena? ¿Dónde está la Guardia Nacional? ¿Dónde están las instituciones que deberían proteger a la gente? No están. Y no están porque han decidido mirar hacia otro lado”, denunció el líder priista.
Un modus operandi que desafía al Estado
Los grupos criminales imponen su autoridad a través del terror y la corrupción. Controlan territorios enteros donde los ciudadanos deben pagar cuotas, obedecer toques de queda, y solicitar permiso para actividades básicas como abrir negocios o moverse entre comunidades.
Además, se infiltran en gobiernos municipales, financian campañas, y eliminan adversarios políticos o sociales, todo con el conocimiento —y en muchos casos, con la pasividad— de las autoridades federales.
Alejandro Moreno fue enfático: “El narco ya no solo disputa el poder: lo ejerce. Y lo hace porque Morena ha renunciado a gobernar.”
¿Por qué es una traición al país?
Para el PRI, la omisión deliberada de Morena ante esta tragedia social no es solo un error político o una estrategia fallida: es una traición. Al permitir que el crimen organizado sustituya al Estado en funciones básicas como la seguridad, la justicia y la vida comunitaria, se está abandonando al pueblo y violando el pacto social.
“Callar ante la violencia es ser cómplice. Morena ha pactado con el silencio, con la indiferencia y con la impunidad. Esa es la verdadera alianza: no con la ciudadanía, sino con el crimen”, sentenció Alito Moreno.
El PRI exigió una estrategia real de seguridad, basada en inteligencia, profesionalismo y valentía, no en slogans o simulaciones. Y advirtió que la ciudadanía no debe acostumbrarse al horror ni resignarse a la violencia, sino exigir cuentas y justicia.



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