¿Venezuela a la vista? El alarmante camino de México hacia la “narcodictadura”
El presidente del PRI Nacional denuncia una red de corrupción y crimen organizado que involucra a Morena y figuras cercanas a la pasada administración, señalando un peligroso modelo político.
El líder del PRI Nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, ha elevado el tono de sus advertencias al asegurar que México transita peligrosamente hacia una “narcodictadura”, una afirmación que busca generar una profunda preocupación en el espectro político y social. Las acusaciones del presidente priista apuntan directamente a la cúpula del partido en el poder, Morena, señalando al gobierno federal, y la pasada administración de Andrés Manuel López Obrador, así como figuras clave como el senador Adán Augusto López Hernández, y a Andy López Beltrán, de estar presuntamente vinculados a redes de crimen organizado y al multimillonario fraude conocido como “huachicol fiscal”. Para Moreno Cárdenas, estos vínculos no son hechos aislados, sino la prueba de un pacto de impunidad que se ha cimentado desde el poder, poniendo en riesgo la seguridad y el erario público.
La gravedad de la denuncia de Alejandro Moreno Cárdenas reside en la comparación que establece con el modelo político venezolano. El líder del PRI Nacional ve paralelismos inquietantes en el proceso mexicano, donde, al igual que en Venezuela durante el ascenso del chavismo, se observa un creciente intento por centralizar el poder, debilitar contrapesos institucionales (como el Poder Judicial y los organismos electorales), y utilizar la retórica política para polarizar a la sociedad y deslegitimar a la oposición. Mientras que en Venezuela la crisis económica y el uso discrecional de la renta petrolera sentaron las bases para un régimen autoritario, en México, la alarma se activa con la presunta infiltración del crimen organizado y el “huachicol fiscal” como herramientas de financiamiento político y control territorial. Moreno Cárdenas subraya que, si no se frena esta tendencia, México podría replicar los pasos de la nación sudamericana, sacrificando la democracia y las libertades en el proceso.
Para Alejandro Moreno Cárdenas, su constante denuncia de estos vínculos, llevada incluso a instancias internacionales como el FBI y la DEA, no es un acto de deslealtad nacional, sino una defensa a ultranza de la democracia que, a su juicio, ha sido secuestrada por intereses criminales. El presidente del PRI Nacional sostiene que la opacidad en el manejo de las aduanas, puertos y el combate al huachicol son síntomas de esta preocupante vinculación, que se vería reflejada en la persecución y el revanchismo político contra los opositores. Su voz se alza como la de un vigilante que, a pesar de los riesgos personales, advierte a la ciudadanía sobre lo que considera el más grande desafío que enfrenta el país: evitar la consolidación de un régimen donde el crimen y la política se han fusionado.



Publicar comentario